Sra. Alcaldesa:
El Ayuntamiento que usted preside ha mandado cartas a todos los niños y jóvenes de entre 11 y 17 años anunciándoles la puesta a disposición de un servicio de consulta en el Area de Servicios Sociales y Juventud que es ciertamente llamativo.
En la web de ese servicio al que remite la carta, se pregunta a los chicos cosas como la siguiente: "Si tengo menos de dieciocho años, ¿puedo ir a buscar la píldora del día después?. ¿Se lo dirán a mis padres?. El test de embarazo ha dado positivo. ¿Qué hago?". Y terminan prometiendo que todo quedará en el anonimato y la confidencialidad entre el Ayuntamiento y los niños, y, por tanto, que los padres no sabrán del problema o de las dudas que puedan padecer sus hijos en materias de semejante importancia para sus vidas, ni sabrán tampoco qué consejos o sugerencias les habrán dado los responsables del servicio.
Señora Alcaldesa usted y su equipo han ido mucho más allá de lo que la ley les permite, han traspasado y sobrepasado amplísimamente el mandato que les dieron quienes les eligieron para ocupar los cargos que ocupan. ¿Con qué autoridad, con qué razón, se permite usted ocupar el lugar de los padres en la educación de sus hijos? ¿Quién la ha autorizado a usted a designar personas desconocidas para que aconsejen a los niños lo que han de hacer en cuanto al uso de la píldora abortiva, un embarazo no deseado, o en cuanto a las relaciones sexuales?. ¿Acaso cree que por haber sido elegida para servir los intereses municipales de sus ciudadanos, puede prescindir de sus derechos más inalienables? ¿Acaso cree que por haber sido elegida usted y su equipo son ya omnipotentes para enseñar a los niños qué es lo que está bien y qué lo que está mal, para darles lecciones de moral y para orillar y marginar a los padres en la educación de sus hijos?
Sepa usted que la acción que ha emprendido constituye una vulneración del derecho fundamental consagrado por el artículo 27.3 de la Constitución Española, que declara que "los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones".
Con esa acción en particular, y con la creación y modo de funcionar del Centro Joven de Salud del Ayuntamiento (www.zonajove.info), está usted faltando al deber constitucional que le impone ese precepto. No sólo no garantiza el derecho constitucional de los padres, sino que garantiza usted justamente lo contrario, es decir, la vulneración por los servicios del propio Ayuntamiento de ese derecho.
¿A qué personas ha encomendado usted la labor de sustituir a los padres y madres de Girona, y a sus espaldas, en la orientación y educación de sus hijos?. Esa información no aparece ni en la carta, ni en la página web. ¿Quienes son esas personas, cómo viven, qué piensan del hombre y de la sociedad, cuál es la moral de esas personas?. Porque según la respuesta a estas preguntas cabrá deducir qué es lo que van a comunicar a los chicos que les consulten.
Es de esperar que los ciudadanos de Girona, en especial quienes son padres y madres de familia, sepan reaccionar frente a semejante agresión; como mínimo negando su voto a quien desprecia tan olímpicamente sus derechos y su capacidad de querer y educar a sus hijos.
Dr. Jorge Carreras del Rincón
Vicepresidente de la Asociación Durán i Bas / Juristes Cristians.